martes, 1 de septiembre de 2009
viernes, 12 de junio de 2009
ALLENDE LA MAR
Dedicado con cariño a Sory y J.M. en Repùblica Dominicana.
Que blanca la noche
que pura ,que quieta.
Los astros se bañan,
la paz se silencia.
Allí en lo lejano,
algunas siluetas,
y el murmullo suave
de voces que velan.
Olas enlazadas,
En mis pies chasquean
Y miro en lo alto,
esa luna llena.
Viajera incansable
Lozana y coqueta
Colgaba en racimos
sus hilos de seda.
Caminos de plata
De agua y de sal
Que evocan recuerdos
Allende la mar.
allende la mar
tengo una barquita
que me espera anclada,
que vuelva a Galicia.
La noche se parte
Los astros resbalan
Y en el horizonte
Donde nace el alba,
En aguas profundas
Desnudos se bañan,
Etéreos fugaces
Jugando en los cielos.
Laten las estrellas
Y en ese embeleso
Soy luna, soy agua
Astro, arena y cielo.
En ese paisaje,
Todo está sujeto,
Levanto las manos
queriendo cogerlo,
se escurre la noche
huye entre los dedos
Y la luna blanca
Se va diluyendo.
Se borran los astros
se va el universo
y el albor su manto
presta como un velo.
El corazón vuela,
Velas en el viento
Y el cuerpo en la arena,
Se queda sediento
Todos los poemas de este blog hasta el día de hoy son exclusivos de la autora Lucía Vilches
.
Que blanca la noche
que pura ,que quieta.
Los astros se bañan,
la paz se silencia.
Allí en lo lejano,
algunas siluetas,
y el murmullo suave
de voces que velan.
Olas enlazadas,
En mis pies chasquean
Y miro en lo alto,
esa luna llena.
Viajera incansable
Lozana y coqueta
Colgaba en racimos
sus hilos de seda.
Caminos de plata
De agua y de sal
Que evocan recuerdos
Allende la mar.
allende la mar
tengo una barquita
que me espera anclada,
que vuelva a Galicia.
La noche se parte
Los astros resbalan
Y en el horizonte
Donde nace el alba,
En aguas profundas
Desnudos se bañan,
Etéreos fugaces
Jugando en los cielos.
Laten las estrellas
Y en ese embeleso
Soy luna, soy agua
Astro, arena y cielo.
En ese paisaje,
Todo está sujeto,
Levanto las manos
queriendo cogerlo,
se escurre la noche
huye entre los dedos
Y la luna blanca
Se va diluyendo.
Se borran los astros
se va el universo
y el albor su manto
presta como un velo.
El corazón vuela,
Velas en el viento
Y el cuerpo en la arena,
Se queda sediento
Todos los poemas de este blog hasta el día de hoy son exclusivos de la autora Lucía Vilches
.
jueves, 11 de junio de 2009
NOSTALGIAS
El sumiso pensamiento
musa íntima y callada
nos deja en la encrucijada
víctimas de las nostalgias,
con nuestros seres queridos
deambulando por el alma.
Recuerdos adormecidos
que se filtran en las noches
abusando del poder
de ese amor, latir divino
que nunca abandona al ser.
Y en nuestro pecho dolido
nos vienen a visitar
agitándonos el sueño
y no quieres despertar.
Se van los que más quisimos
los que más nos han querido.
La Parca aparca en la puerta,
aunque pongas dos pestillos.
Nos decía un gran poeta:
”¡Qué solos quedan los muertos!”
Escribió Carmelo Vilches:
“¡Qué solos quedan los vivos!
y ¿a dónde van?” cuerpo triste
que arrastras este castigo.
¡Qué fácil vivir contigo!
¡qué duro es sufrir tu ausencia!
que es la muerte el enemigo
que destruye las vivencias,
tronzando las esperanzas
llevándote a la demencia.
Un prión que agujerea
nuestros sueños más queridos,
solos en la multitud,
el reo, el inocente
el tonto, el sabio, el listo,
rico, pobre , miserable
todos sufriendo lo mismo.
¡Qué solos quedan! ¡qué solos!
¡qué solos quedan los vivos!
tan solo los que lo saben
saben lo poco que existo
musa íntima y callada
nos deja en la encrucijada
víctimas de las nostalgias,
con nuestros seres queridos
deambulando por el alma.
Recuerdos adormecidos
que se filtran en las noches
abusando del poder
de ese amor, latir divino
que nunca abandona al ser.
Y en nuestro pecho dolido
nos vienen a visitar
agitándonos el sueño
y no quieres despertar.
Se van los que más quisimos
los que más nos han querido.
La Parca aparca en la puerta,
aunque pongas dos pestillos.
Nos decía un gran poeta:
”¡Qué solos quedan los muertos!”
Escribió Carmelo Vilches:
“¡Qué solos quedan los vivos!
y ¿a dónde van?” cuerpo triste
que arrastras este castigo.
¡Qué fácil vivir contigo!
¡qué duro es sufrir tu ausencia!
que es la muerte el enemigo
que destruye las vivencias,
tronzando las esperanzas
llevándote a la demencia.
Un prión que agujerea
nuestros sueños más queridos,
solos en la multitud,
el reo, el inocente
el tonto, el sabio, el listo,
rico, pobre , miserable
todos sufriendo lo mismo.
¡Qué solos quedan! ¡qué solos!
¡qué solos quedan los vivos!
tan solo los que lo saben
saben lo poco que existo
jueves, 21 de mayo de 2009
LA ULTIMA PAVESA
Si tan solo quedase una pavesa
del fuego ardiente del amor primero
sería para mi un honor guardarlo,
y hacerlo eterno, imperecedero.
Si tan solo quedase la tea,casi extinta,
del fuego eterno de aquel amor postrero.
Aventaría con anhelo aquella palomita,
y viviría abrazada en ese fuego.
Si tan solo quedase la armonía,
el magma candescenta, rojo lava,
yo por el nadaría en ese río
porque un incendio con su nombre me llama
del fuego ardiente del amor primero
sería para mi un honor guardarlo,
y hacerlo eterno, imperecedero.
Si tan solo quedase la tea,casi extinta,
del fuego eterno de aquel amor postrero.
Aventaría con anhelo aquella palomita,
y viviría abrazada en ese fuego.
Si tan solo quedase la armonía,
el magma candescenta, rojo lava,
yo por el nadaría en ese río
porque un incendio con su nombre me llama
CLANDESTINOS SIN PUERTO
En las negras aguas
de noches sin luna,
en la pesadumbre
de la oscuridad.
Con manos alzadas
con temblor y ruego
buscan las orillas
a golpes de ciego
los hijos del mar.
Pateras repletas,
de almas dolientes,
sollozan perdidos.
"soledad del mar"
Barquitas que mecen
su carga de sueños
por áridos mares
en la inmensidad.
Las aguas profundas
se llenan de osarios
noticia anodina
en telediarios.
El África negra
se hunde en las olas
Quebrado lamento
que una madre llora
Y silencia el mar
de noches sin luna,
en la pesadumbre
de la oscuridad.
Con manos alzadas
con temblor y ruego
buscan las orillas
a golpes de ciego
los hijos del mar.
Pateras repletas,
de almas dolientes,
sollozan perdidos.
"soledad del mar"
Barquitas que mecen
su carga de sueños
por áridos mares
en la inmensidad.
Las aguas profundas
se llenan de osarios
noticia anodina
en telediarios.
El África negra
se hunde en las olas
Quebrado lamento
que una madre llora
Y silencia el mar
CLANDESTINOS (inmigrantes ilegales africa)
(Los que llegan)
El embrujo del eter
en la noche sublime
del espacio estelar.
Virginales estrellas
nos ofrecen las huellas
y el sonido quejoso
de las olas del mar.
Descienden en racimos
los brillantes luceros.
Y cascadas de plata
dibujando senderos.
El oráculo mudo
de la luna fría
da silencio imperioso
a la hermosa ría.
Se descubren caminos
blancas sendas de sal
refugios clandetinos
por la orilla del mar.
El embrujo del eter
en la noche sublime
del espacio estelar.
Virginales estrellas
nos ofrecen las huellas
y el sonido quejoso
de las olas del mar.
Descienden en racimos
los brillantes luceros.
Y cascadas de plata
dibujando senderos.
El oráculo mudo
de la luna fría
da silencio imperioso
a la hermosa ría.
Se descubren caminos
blancas sendas de sal
refugios clandetinos
por la orilla del mar.
miércoles, 13 de mayo de 2009
ERA EL EDEN UN LUGAR
Era el Edén un lugar
Libro: El Teatro de la vida (2)
Era el Edén un lugar placentero
de hermosura espléndida y latiente
con el fulgor del aura esplendorosa
y el esplendor de la aurora ascendente.
Y dijo Dios desde su Magno Trono
desde el cielo abierto y transparente:
“Con todo amor y con los dedos de mis manos
me haré un hijo de barro: débil y sapiente”
No sé cuánto tardó en aquel diseño
mezcla sublime de tierra y poesía
y trabajó, y no cejó en su empeño
hasta plasmar su ingenio y sabiduría.
Creció la vida y el hombre triunfó ufano
humanidad olvidadiza y descendente
dejando a un lado a su Padre omnisapiente
de su dador de pan mordió la mano.
Y adoraron a ídolos inertes
y sirvieron a las obras de sus manos
muñecos fatídicos a su semejanza
dioses roñosos de palo, piedra y barro
que a la hora de salvar son impotentes.
Y pasaron los días venideros
en que el tiempo implacable todo amaña
tanto creció la insensatez humana
que entre el cielo y la tierra
hay una gran montaña.
Hacia allí suben de los pueblos los benditos
razas y lenguas alegres en campaña
buscando juntos el reino ayer prescrito
por el Dios de verdad que nunca engaña.
Para nutrirse del maná escondido
y retomar la heredad perdida.
¡Que la luz crescente, lámpara y flama
nos guíe hasta el árbol de la vida!
Libro: El Teatro de la vida (2)
Era el Edén un lugar placentero
de hermosura espléndida y latiente
con el fulgor del aura esplendorosa
y el esplendor de la aurora ascendente.
Y dijo Dios desde su Magno Trono
desde el cielo abierto y transparente:
“Con todo amor y con los dedos de mis manos
me haré un hijo de barro: débil y sapiente”
No sé cuánto tardó en aquel diseño
mezcla sublime de tierra y poesía
y trabajó, y no cejó en su empeño
hasta plasmar su ingenio y sabiduría.
Creció la vida y el hombre triunfó ufano
humanidad olvidadiza y descendente
dejando a un lado a su Padre omnisapiente
de su dador de pan mordió la mano.
Y adoraron a ídolos inertes
y sirvieron a las obras de sus manos
muñecos fatídicos a su semejanza
dioses roñosos de palo, piedra y barro
que a la hora de salvar son impotentes.
Y pasaron los días venideros
en que el tiempo implacable todo amaña
tanto creció la insensatez humana
que entre el cielo y la tierra
hay una gran montaña.
Hacia allí suben de los pueblos los benditos
razas y lenguas alegres en campaña
buscando juntos el reino ayer prescrito
por el Dios de verdad que nunca engaña.
Para nutrirse del maná escondido
y retomar la heredad perdida.
¡Que la luz crescente, lámpara y flama
nos guíe hasta el árbol de la vida!
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